¿Queres ver Nieve?

Entiendo que en Buenos Aires y alrededores no es común, entiendo que es un fenómeno que no se daba desde hacía 89 años, entiendo también de que, a pesar de que en Mendoza no nieva asiduamente, es más fácil aquí ir en invierno hasta donde se acumula nieve, entiendo todos esos atenuantes, pero déjenme avisarles…

¡¡¡ESTO ES NIEVE!!!



Las Leñas

3 comments to ¿Queres ver Nieve?

  • Jajajaja
    Totalmente de acuerdo con vos!!!

    Saludos!!!!

  • Qué maldad, loco!!!! Ta bien, ya sabemos que juntar desesperadamente un cacho´e nieve para armar un muñeco de 5 cm. es un poco triste, pero igual estuvo bueno… Igual, te comento lo que ya expresé en un par de sitios donde hablaron de este fenómeno: acá, a las dos horas, todos se habían acostumbrado y seguían bajo la nieve como si fuera una llovizna cualquiera. Así son un poco los porteños.
    Abrazo!

  • Nevadas:
    Dejan de ser útiles las rejillas del subte y la rinconada grupal en las escaleras, la nieve en el suelo es agua permanente y helada. Los indigentes de la Patagonia lo saben, se suben a los techos y se acuestan. El calor del hogar “prestado” sube y abriga.
    Hay un silencio raro, una baja frecuencia de sonido que se esta tragando la noche. la nieve lo trajo. La gente festeja, los que no la conocían, los que no creían volverla a ver.Un símbolo premonitorio, el orden del cosmos se tambalea.

    Cuando Latinoamérica no cumple los pedidos al pie la letra, no le dejan levantar cabeza. ¿Alcanzara el gas? Hay grandes temores por olas “socialistas” de lideres carismáticos.”El único héroe válido es el héroe en grupo, nunca el héroe individual” definió alguna vez Oesterheld.

    Nieva sobre Buenos Aires. Así empieza el Eternauta: Cuatro amigos jugando al truco una noche en un chalet de Vicente López. En el piso de abajo dormían Elena y Martita, la mujer y la hija de Juan Salvo, que acababa de tener 33 de mano. Parecía que el ancho de espada era lo más duro que habría que enfrentar esa noche; pero no. Desde la calle vino el ruido de un choque y enseguida el silencio. Un silencio que sobresaltó a los cuatro. A través de la ventana caían copos de nieve. Raro para Buenos Aires. Los ocho ojos vieron coches volcados, gente tirada. Muertos con sólo un sutil contacto con la “nieve”. En poco tiempo supieron que no era algo de este mundo: estaban ante la primera avanzada de una invasión extraterrestre. Encerrados en esa casa, se supieron unos de los pocos sobrevivientes. Después, seria la batalla en la cancha de River. Al final, Juan Salvo es arrojado a otra dimensión , convertido en el Eternauta. Allí buscará a Elena y a Martita. Eternamente

    Luego la emboscada en La Plata en la que se llevaron a Oesterheld, la tortura, la visita del nieto de tres años a la celda… el silencio, el mismo silencio del Eternauta.

    Mi hijo mira al cielo, estamos por cruzar, la nieve roza el afiche publicitario. Solo el rostro operado de Ella. Se lee: El cambio recién empieza. Nieva en Buenos aires, y yo siempre teniendo una visión apocalíptica de las cosas. Demasiadas historietas.

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