Lo escribo para no olvidarme.
Pocas veces consigo acordarme de los sueños. A veces, unos segundos después de haber abierto los ojos, se demoran en mi retina imágenes y hasta sensaciones en mi cuerpo, pero se diluyen rápido y antes del primer trago de café ya las he olvidado. Otras veces, en cambio, me despierto sin saber si el sueño era realmente un sueño o algo que pasó el día anterior, suelen ser pesadillas de esas de las que uno vuelve diciendo “menos mal que era un sueño”. Este tipo de pesadillas, en mi caso (atención psicólogos y estudiantes de psicología) están relacionadas básicamente a mis animales (mi perro Aarón y mi gato Dumas) o a mi época de estudiante. En el primer caso uno de lo animales es cachorro, es muy chiquito y sufre algún tipo de accidente del que no puedo salvarlo, se ahogan, los atropellan autos o me los roban, entonces yo tengo unas ganas tremendas de llorar y no lo consigo, grito, me tapo la cara, hago todo el conjunto de mímicas implicadas en un llanto normal, pero no logro que salgan lágrimas, entonces me despierto.

El segundo tipo de pesadillas que suelo recordar esconde otro tipo de angustia y tengo entendido que esto le pasa a muchos. En esta categoría de sueños, de alguna manera, me entero de que en realidad no estoy recibido, me faltan materias de la secundaria (generalmente Química) o de la Facultad (generalmente Matemática III), parece que en el sueño he estado mintiéndoles a todos durante mucho tiempo, diciéndoles que me he recibido, obviando esa materia y hasta yo me lo he creído y entonces me avisan que tengo que rendir, pero me avisan dos días antes del examen, intento estudiar pero me es imposible retener nada, llego a rendir, siempre escrito, me ponen una hoja adelante y, obviamente, no solo no entiendo nada si no que además el examen no tiene nada que ver con la materia en cuestión. Ahí despierto. Anoche soñé una variante de este último tipo de pesadillas, era todo igual, tenía que dar un examen y estaba estudiando en vano cuando alguien me llamó por teléfono y me pasó todas las preguntas que iban a tomar en Matemática III, las anoté y empecé a sacar las respuestas de internet. Era un quiebre, el sueño esta vez parecía encaminado a anular su condición de pesadilla. Entonces me encontraba con una de las preguntas que no podía buscar en internet, la pregunta era: “¿Cuál es, en su opinión, el mejor comienzo de la literatura argentina?”, como yo tengo una opinión formada al respecto no me preocupé y fui hasta la biblioteca más pequeña en donde guardo todos los libros del tipo Relatos, Cuentos u Obras Completas, a buscar “Novelas y Cuentos I” de Lamborghini (cuyas páginas encierran ese comienzo que, a mi criterio, es el mejor), al abrir el libro (que como sabrán me costó mucho conseguir), me encontré con que todas las páginas estaban quemadas, quise llorar, como en las otras pesadillas de los cachorros, pero me fue imposible. Ahí desperté. Eran las 5 de la mañana y tuve que levantarme para ir al baño, al pasar por al lado de la biblioteca, por las dudas, abrí el libro (que por suerte estaba en su lugar, sano y salvo), aproveché y busqué la página 103, y leí*:
Enredado al dormirse en los pliegues del chiripá, hoy ropa de antaño, amaneció atravesado por su cuchillo, amaneció muriéndose como el que al despertarse mira el cielo, toca su sangre, muere. Una manera de morir; tal vez el horizonte se le volvió pálido.
No fuera a ser que el sueño continuara y tuviera que ir a rendir.
*Lamborghini, Osvaldo;”Novelas y Cuentos I“;, Editorial Sudamericana NARRATIVAS; Buenos Aires, 2003; p. 103 (cuento “MATINALES (aguas del alba)”.



Tio, que sueño extraño, lo bueno es que ahora esta rondando otro problema inconciente distinto, habia escuchado en otra oportunidad lo de las ultimas pesadillas, pero que varien es bueno. Me alegro que el libro este bien.
@Sam
Si, por suerte era un sueño, el libro está bien.
interesante. Mis pesadillas no tienen una posible catalogación porq no suelen ser del mismo tipo… algunas veces se repiten.
creo que tus pesadillas se deben a perder lo que de alguna manera mas querés, no? mascotas y libros. Mi papá siempre me decia ‘el dia que tengas hijos, vas a vivir con miedo y todas tus peores pesadillas y los mejores sueños serán sobre ellos’
@PabloAM
Si Pablo, buen punto, probablemente sea eso, miedo a perder libros, lo poco que gane estudiando o a mis mascotas. En la misma línea podríamos interpretar esa anulación de llanto como la imposibilidad de expresar algún tipo de angustia. Cosas de ese tipo, pero no me digas que ese comienzo no es una genialidad.
Abrazo
Viejo, que bueno que hayas dejado espacio en tu blog para ese gigante de las letras nacionales, Osvaldo Lamborghini, un titán de la vida azarosa, un buzo en las profundidades del inconciente, un mago de poesia indistintamente abrumadora. Muy bueno el sitio, y como el lugar me re-pintó, te invito a mi blog que es medio borracho , dicharachero y decadente pero igual está ávido de visitas.
Esta es la dire, saludos. http://bebiendotemprano.blogspot.com/
@Whsiky_matinal
En mi blog y en mi biblioteca aún quedan muchos espacios por llenar con Lamborghini (por ejemplo me falta la biografía de Strafface), y si ello implica el destierro de algún otro escritor, que me perdone, pero O.L. está por encima. Pasaré a visitarte.
Saludos
A mí me ha pasado algo similar cuando terminé el secundario: pesadillas sobre materias que debía.
Las peores son las pesadillas premonitorias…
Está muy bueno el blog.
Saluditos.
@Libélula
Si, a mi con la secundaria, a veces, también me pasa, con Química, nunca entendí nada de Química, no se porqué aprobé. Gracias por pasar.