Al menos eso sugiere el título de una novela escrita por el colombiano Gustavo Bolívar. Sin embargo la tenista rumana Simona Halep parece no compartir tal adagio. Es que parece que sus voluminosos pechos se convierten en un obstáculo para alcanzar un rendimiento deportivo óptimo. Por eso, a pesar de no haberle impedido ganar Roland
