Ante todo pido disculpas a quienes en las últimas horas intentaron sin éxito entrar al blog, con todo esto de la mudanza me olvidé de pagar el hosting y me suspendieron la cuenta. Así fue que esta mañana temprano, me abrí paso entre la niebla para ir hasta Capital Federal a solucionar el problema y, de paso, a vagar un poco por ahí, a recorrer al azar, solo, sin encontrar a nadie (la misma práctica en Mendoza implica en 10 cuadras pararse a saludar a 5 tipos, 10 cuadras más y se acaba el centro). Desde las oficinas de Nuthost en la Avenida Independencia, tras pagar varios meses por adelantado, tomé por Virrey Ceballos llegué al Circo de la Nación, es decir al Congreso. Vi varias carpas rodeadas todas de una multitud, “que alto grado de militancia” pensé, pero al acercarme noté que la gente hacía cola para comer tortas fritas en la carpa del campo, al lado una carpa montada por la producción de un programa de televisión cobijaba de las ávidas manos de los transeúntes masculinos a la pulposa Pamela David (famosa por lo pavota y por sus tetas de silicona). Me llamó la atención la presencia de pecheras con el logo “MST” y más abajo “Seguridad”. Resulta paradójico, tipos que antes se prendían en cuanto quilombo había, ahora están poniendo orden.
Desde la penumbra de una cálida habitación enclavada en los confines del conurbano bonaerense vuelvo, como si el tiempo y el destino no hubiesen movido sus fichas, a sentarme un rato a prestarle atención al blog. Es un objetivo postergado, primero por la falta de computadora, después por la incomodidad que implican los cybers, más tarde se imponían los posts como pulsiones autobiográficas (de cuarta, convengamos) o reflejos de la realidad (cada vez que habla Kristina algo tengo que sacar); lo cierto es que hacía tiempo que no me sentaba solo frente al blog, a dejar una huella, un símbolo que en el futuro sirva para rastrear en este espacio temporal lo cotidiano y descartable, la rutina olvidable de estos primeros tiempos en esta ciudad.
Esta semana me ha absorbido la exploración literaria. Recorrí largos tramos de la calle Corrientes hurgando mesas de saldos enormes, de esas que reclamaba para Mendoza. ¿Para qué feria del libro en Buenos Aires? deberían llevarla al interior, aquí está lleno de libros. Encontré baratos muchos más volúmenes de los que puedo comprar, pero de cualquier manera me excedí, llevo mucho gastado en libros baratos, cosas que me faltaban (algo de Bioy, de Onetti, de Moravia, de Kipling, de Stevenson). Aunque también compré algunas joyas que en Mendoza no se podían conseguir como Prosa Completa de Alejandra Pizarnik y Prosa Plebeya de Nestor Perlongher, algunas rarezas que quería leer por recomendación como Una novela de mil páginas de David Wapnery Poemas del sin trabajo de Eduardo Mileo. Además Koba, en este post, me tentó con la relectura de La Conjura de los necios de J.K. Toole, libro que leí en un ejemplar viejo y prestado hace mucho, lo conseguí barato en las plazoletas de Palermo, esas que están cerca de La Rural y me lo estoy devorando de nuevo, lo que me obligó a conseguir también La Biblia de Neón que junto con La Conjura…, componen toda la obra de Toole. Hacer esta breve reseña de lo que llevo comprado en estos días me hace preocupar, estoy desempleado y mis reservas monetarias no son precisamente abundantes, pero supongo que son años de asfixia literaria, de pagar contra reembolso y esperar semanas a que lleguen las cosas, de esperar hasta por Sartre. Solo me falta Consideraciones acerca de tutiplenes y otros frutos de marde Luc, con el que espero hacerme en el transcurso de la semana que viene y cierro este ciclo de compras de libros, al menos hasta que empiece a entrar dinero a mi bolsillo. Por si fuera poco ligué de arriba unosCuentos sin Plumas de Woody Allen que vendría a ser una especie de antología de sus cuentos hasta el 91′. Con eso, con lo que me traje y con los libros de Mar, en cualquier momento tengo que desalojar mi PC para poner libros.
Otra de las tareas pendientes es acomodar el blog un poco, hay plugins que dejé de usar, en el perfil deben decir cosas viejas, me falta agregar algunos links a ciertos blogs que en los últimos tiempos he incluido entre mis lecturas cotidianas. Pero son cosas que siempre pospongo por uno u otro motivo. En fin, ya estoy demasiado autorreferencial, mejor comparto un video que me mandaron:
Entiendo que la estrategia de marketing y expansión infinita de Google incluya cambiar los logos del buscador para adecuarlos a determinadas fechas, de esta manera había uno para el día de la tierra, otro para el día de Navidad, etc; pero me pregunto si era necesario hoy, aniversario del nacimiento de Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, profanar una de las obras más maravillosas de la historia del arte como son Las Meninas con un logo tan de mal gusto como este:
En otro orden de cosas, o a modo de aviso parroquial, ya estoy instalado en Moreno, de a poco me acoplo a la rutina de Buenos Aires, pensé que me iban a molestar más los viajes en el Sarmiento y ciertos amontonamientos en hora pico que ocurren en esta ciudad, pero no ha sido así, al contrario, me acoplo sin problemas a las muchedumbres anónimas y silenciosas que impregnan las calles, los vagones o los colectivos, voy entendiendo algunas nostalgias y perplejidades. Ahora voy por el mango diario, más adelante intentaré otra mudanza en función de la rutina que el destino me depare. Mientras tanto dejo aquí mi nuevo número de teléfono: (011) 153 6430572, mientras mantenga mi condición de desempleado con un sms me avisan y en una hora estoy en Once para tomar cafés, comer pizzas, mirar culos, recorrer librerías o atentar contra la paz civil.
Podría sacarme fotos con el celular al lado del obelisco, o del Colón, o poner alguna foto plagiada que sea símbolo de Buenos Aires, lamentablemente este cyber es incómodo para subir fotos, navegar y todo eso. Solamente escribo para avisar que llegué a Buenos Aires, que estoy en Moreno y que no me pienso mover de aquí hasta el lunes, porque el viaje fue agotador, en la ruta había varios de esos “piquetes de la abundancia” y viaje muy incómodo (espero para la próxima volver en TREN BALA, y además no tengo ganas de tomar el Sarmiento hasta Once por ahora. El lunes andaré seguramente por el centro. Si andan al pedo me escriben mail o sms (2616500482 o maguila@maguila.com.ar) y nos juntamos a tomar cafe.
Tendría que arreglar el blog y adecuarlo, ya tengo mi PC, pero todavía no definimos la manera de conectarla a internet, por ahora voy posteando así.
Ya empecé a irme, de a poco, como tanteando, lentamente. Le di de baja a internet ayer, no se qué misterio mantiene viva la conexión, pero lo cierto es que aún no lo cortan. Creo que antes del 20, cobre o no lo que se me debe, comenzará mi residencia en Bs. As. Mar (con blog cerrado por el momento) se va antes, este fin de semana y con ella va la mudanza, por lo que ya he preparado unas cajas con camisetas de fútbol viejas, ropa de verano y sobre todo libros. Falta la PC pero voy a esperar a último momento para embalarla.
Por cierto, como puede verse, de algo sirvió guardar los números de Ñ, le hice honor a su rótulo de “Revista Cultural“, las usé para envolver, entre otras cosas, libros; un destino más que merecido.
No me gusta mandar los libros en cajas, pero tampoco quiero dejarlos aquí, son gran parte de lo poco que tengo. Los de Interzona y Mondadori me desequilibran el rompecabezas que implica acomodarlos, deberían reducir un poco el largo de las páginas. De cualquier manera los preferidos viajan conmigo, en un bolso arriba del micro, nada de cajas para Borges, Lamborghini, Cortazar, Beckett y Quiroga, que quedaron en un estante de la biblioteca hasta la hora de hacer las valijas.
Y no se confundan, Abelardo Castillo zafó de las cajas porque Mar va a leer sus cuentos en el viaje.
Pese a las contrariedades, las trabas y el destino esquivo, entramos en tiempo de descuento, lo único que me falta es que De Angelis se quede con mis libros o no deje pasar nuestra heladera, ya nónimo nos avisa que no es ningún santito, por suerte la mudanza no pasa por Gualeguaychú.
Hace un tiempo no muy largo, con mi amigo Andrés tratábamos de comprender el fenómeno que implica la Argentina, pero desde un punto de vista despojado de coyunturas transitorias, de dirigentes e ideologías dominantes circunstancialmente, eso a lo que se le dice visión-de-largo-plazo, siempre difícil de percibir para quienes vivimos el día a día. Mi teoría era que no había demasiadas chances de escapar a un progresivo deterioro social, institucional y económico, la de mi amigo, más optimista e intuyo que más acertada, consistía en equiparar a la Argentina a un adolescente: una sociedad que reclamaba para si todos los beneficios de un país desarrollado (una clase política apta y honesta, crecimiento económico equitativo, movilidad social ascendente, igualdad de oportunidades, educación pública y de calidad, etc.), pero que, en contraste, no estaba dispuesta a asumir los costos que implicaba el tránsito hacia esa sociedad más justa (respeto a las instituciones, responsabilidad en el ejercicio de nuestros derechos, acatamiento de las leyes, etc.). La actual coyuntura de conflicto que reina en forma circunstancial en el país me hace reafirmar la admiración por la oportuna y lúcida analogía, Argentina es un adolescente, una sociedad con actitudes infantiles. Uno de los rasgos característicos de una mente inmadura consiste en aplicar cierta simplificación absurda a hechos e ideas, clasificándolos como bienes o males absolutos dependiendo si convienen o no a la forma de pensar y ver la vida del individuo o simplemente a sus intereses económicos o intelectuales. Un individuo (o en este caso una sociedad o sector social) que actúa de esta manera tiende a convalidar algunos hechos e ideas y a descalificar terminantemente otros, sin considerar en profundidad cada una de las categorías. Esta especie de fundamentalismo ha llevado a que en Argentina se hayan creado antagonismos y rivalidades históricas, algunas de las cuales tienen cierto aspecto folklórico que a veces resulta simpático, pero que otras veces nos han dificultado el desarrollo: Boca-River, Ford y Chevrolet, Menotistas y Bilardistas, Florida y Boedo, Unitarios y Federales, Burguesía y Proletariado, Peronistas y Gorilas, Tinelli y Pergolini y mil discrepancias más han sido engendradas en el seno de nuestra comunidad a lo largo de la historia.
El actual contexto plantea una nueva versión de esta especie de dicotomía eterna que necesitamos los argentinos (me incluyo) para ser tales: Campo versus Gobierno, y hace a su vez resurgir muchas de las viejas “rivalidades” que tanta sangre derramaron. Lo preocupante del caso no es el maniqueo al que se intenta someter desde distintos sectores a la población, si no que efectivamente la población se va dividiendo, va tomando partido y va adhiriendo a ciertas “verdades a medias”. De un lado está el gobierno kirchnerista con un planteo que consiste en descalificar a todo aquel que se atreva a cuestionar, no ya las retenciones, sino cualquier actitud o medida que emane desde los órganos oficiales, de esta manera o se está a con el gobierno o se es golpista, oligarca, opresor, imperialista, facista, gorila e hipócrita; a esta teoría adhieren además muchos sectores autodenominados “intelectuales” del cual forman parte varios periodistas, pensadores, organizaciones que se atribuyen la representación de “sectores populares” (hoy por hoy menos populares que Garré en el 86′), y otros otros varios dependientes directos o indirectos del presupuesto público, todos progresistas en la retórica, o sea de la boca para afuera. Del otro lado tenemos a sectores rurales del interior del país y clases medias de varios centros urbanos pidiendo la eliminación total de algunos impuestos, subsidios permanentes y hasta la renuncia de la Presidente de la Nación (algo totalmente descabellado), aquí confluyen algunos representantes de ciertos grupos económicos concentradores de riqueza, otra buena cantidad de periodistas devotos de los apocalípsis nacionales y vastos sectores de la sociedad que pretenden sacar partido del un asunto que no les interesa para revertir los resultados de las últimas elecciones democráticas. En el medio el descarte, o sea el 80% de la población.
A sí planteada la situación uno se ve obligado a arriesgarse, bien a ser golpista, oligarca y facista,o bien a ser funcionales a la arbitrariedad del kirchnerismo.
Particularmente creo que las retenciones deben existir y en cada producto deben ser específicas (no móviles), que se debe desalentar la producción de soja, para eludir el monocultivo y que es mejor bajar impuestos que subsidiar. Pero tampoco me creo lo de la redistribución, el dinero de las retenciones no se coparticipa, va a “Fondos Reservados” o al reparto discrecional entre intendentes y gobernadores con distinto grado de afinidad kirchnerista. De esta manera la redistribución no alienta la igualdad si no la hegemonía kirchnerista. No creo que esto sea el 2001, me opongo firmemente a todos aquellos que piden la renuncia de la Presidente, y repudio a los pocos imbéciles que piden “que vuelva Videla”. Pero tampoco creo que los productores que están en las rutas sean oligarcas, ni creo que los que salieron a las calles la semana pasada tengan “las cacerolas llenas de soja”, mucho menos creo que D’Elía o Moyano representen a alguien más que no sean las patotas parapoliciales financiadas por nuestros impuestos y promovidas por los Fernandez y los Kirchner.
Mi inquietud es: ¿Adonde me deja esto? ¿Soy oligarca, represor, golpista y facista? ¿mis cacerolas (que dicho sea de paso nunca saqué, ni ahora, ni en el 2001) estarán llenas de soja? ¿Debo temer a D’Elía? ¿o como soy morocho y no vivo en Barrio Norte zafo de su”odio visceral“?; ¿o más bien soy funcional a kirchnerismo? ¿o soy egoísta con el campo por que estoy harto de la prepotencia que implica cortar rutas de libre circulación?….
Es insoportable que Cristina me adoctrine desde su púlpito falso mientras Néstor gobierna, pero también quiero comerme un bife y que mi novia (que está en Buenos Aires) vuelva por las rutas que están construidas para circular y no como vidriera de las protestas. Estoy harto de que se me simplifique, de que se me reduzca a militante por tal o cual causa, déjenme de romper las pelotas, por favor.
Entre tanta amenaza de guerra, reconciliaciones, papelones internacionales, manzanazos a Mirtha Legrand , elecciones en Estados Unidos y España, y otras fruslerías, ha quedado relegada a un segundo plano una noticia que alegrará a muchos católicos y acallará las voces de aquellos que critican el anacronismo eclesiástico: La Iglesia a decidido actualizar los pecados. Ahora, además de los tradicionales, son también pecado cosas tales como:
El daño del medio ambiente: Se aclaró que los pedos no cuentan.
Los experimentos científicos dudosos: Nada de nuevas recetas en la cocina.
La manipulación genética: Chau a los proyectos de clones.
Acumular riquezas en exceso: Con esto se veda el ingreso al paraíso de Bill Gates.
Consumir o traficar drogas: Norma excesiva, con frenar el tráfico el consumo se anula, una injusticia por la cual varios deberemos ahora hacer descargo (¿quien no tiró una canita al aire alguna vez?).
Ocasionar pobreza, injusticia y desigualdad social: Con lo cual la Iglesia se hace eco de los clamores populares, a partir de ahora todo político irá al infierno (sí, vos también Cris).
Ahora se estudia derogar pecados viejos como tener relaciones sexuales o encamarse con la jermu del prójimo.
Fuente: Comentarist@nónimo (blog sin el cual no me enteraría de muchas cosas).
¿Soy yo que veo poca tele o este año a la Fiesta de la Vendimia nadie de le dió mucha bola? Antes uno caminaba por el centro o ponía cualquier canal de T.V. y la marchita oficial de la vendimia sonaba en cualquier lado, este año por suerte no la he escuchado. De todos modos este espectáculo es para turistas, acá ya lo conocemos de memoria, es siempre lo mismo. Pero precisamente por eso mi juicio nunca va a ser objetivo, son años y años de ver una y otra vez la fiesta, mi pregunta va dirigida a gente que no vive en Mendoza, que lo ha visto como turista o desde afuera: ¿Es realmente tan famoso por su calidad este espectáculo? ¿o es la mierda sobrevaluada que creo que es?
Esa vieja tradición humana de conmemorar, a partir de la fecha de nacimiento de alguien y cada trescientos sesenta y cinco crepúsculos, el día en que ese alguien asomó la cabeza a la existencia tal y como la conocemos, no es más que una de las tantas formas que tiene la humanidad de recordarnos que el tiempo pasa. Todo ese párrafo puerilmente introductorio es para decir que hoy, 22 de febrero, a las 6:04 de la mañana cumplo/cumplí/cumpliré, todo depende del momento del día en el que se lea esto (siendo lo suficientemente optimista para suponer que esto se lee, que usted lo lee, el día 22 de febrero de 2008, si es que lo lee), 34 cortísimos años.
Mucho más importante es recordar el pasado: el 22 de Febrero de 1788 nacía el gran Arthur Schopenhauer, a quien le debo un post y de quien debiéramos preguntarnos (como lo hizo Witold Gombrowicz alguna vez) la razón por la que es tan poco leído. O mejor aún imaginar el futuro, ya que hoy también cumple un año en este mundo mi sobrino Facundo, que aún no tiene entrada en wikipedia, pero que se perfila bien.
Esta semana, arbitraria y libremente decidí tomarme vacaciones de blog y es una lástima, porque hubo muchas cosas interesantes que podrían haber originado alguno que otro post, por un lado compré finalmente el libro que tanto me costó conseguir y que considero infaltable en mi biblioteca personal, he aquí la prueba:
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El libro estaba en algún lugar del depósito de una vieja sucursal de Simoncini Gómez en el departamento de San Martín, seguramente polvoriento y olvidado, esperando que alguien se digne a darse cuenta de las perlas literarias que contienen sus páginas. Agradezco al dueño de la librería, casualmente apellidado Simoncini Gómez, que me lo trajo a Mendoza Capital, a Editorial Sudamericana que lo dejó de editar y no mandó aumento de precio, y a los mendocinos que cada vez leen menos y no se dieron cuenta de comprar esta joya.
Además Castro se retiró de la política (?), y la inefable Cris“complejizó” un poco su discurso bananero e introdujo la seguridad, a Simeone, según informa Todos Gronchos, lo largó la mujer, parece que la modelo era fanática del Pincha y anti-River a muerte, no se descarta que la mina se haya ido con Sensini.
Recordatorio: Hoy a las 21 en el Patio de Comidas del Abasto es la reunión del Movimiento Blogger Peronista organizado por el Groncho, se pedirá un subsidio para los bloggers desempleados y a los que tenemos antigüedad que se nos financien las horas que dedicamos a pensar en qué boludez postear (24 por día). Además se declarará persona no grata a Horacio González y, si pinta se cortará Corrientes. Por razones geográficas me la voy a perder, pero no dejen de ir.
Al acercarse mi cumpleaños, todos los años tengo el mismo problema: mis seres queridos empiezan a preguntarme “¿qué querés que te regale?“. Particularmente, y al margen de cualquier tradición, no creo haber hecho nada para merecer regalos, el simple hecho de haber nacido no me confiere ese privilegio, en primer lugar porque mi nacimiento no es algo en lo que mis decisiones hayan tenido relevancia (hasta donde yo se) y en segundo lugar porque nunca entendí la razón por la que se festejan los conmemorativos y aniversarios de cualquier tipo. A pesar de todo la gente insiste, sinceramente son muchas las cosas que quiero (notebooks, trabajo, dinero, viajes, salud, suerte, salir de Mendoza…), pero quienes me han llegado a conocer de verdad saben que, pese a todo, no hay regalo que valore más que un buen libro. Imitando las artimañas de Pablito AM y para todos aquellos que insistan en que el sólo hecho de cumplirse un año más desde la fecha de mi nacimiento amerita gastar dinero en hacerme un regalo, dejo esta wishlist, los precios son variados: GLOSA, de Juan José Saer CUENTOS COMPLETOS, Mario Benedetti (Editorial Seix Barral - el de $62) DIARIO DE UN MAL AÑO, John M. Coetzee. CUENTOS COMPLETOS 1 y 2, Silvina Ocampo, Editorial Emecé.(ambos tomos) HOMBRE LENTO, J.M. Coetze POEMAS 1969 – 1985, Osvaldo Lamborghini NUEVE CUENTOS, J.D. Salinger EL GUARDIAN ENTRE EL CENTENO, J.D. Salinger LORD JIM, Joseph Conrad EL PIRATA, Joseph Conrad HISTORIA DE DOS CIUDADES, Charles Dickens TRANS – ATLANTICO, Witold Gombrowicz DIARIO ARGENTINO - Witold Gombrowicz CONFESIONES, San Agustín de Hipona (LA edición nueva de Editorial COLIHUE Colección CLASICA – Traducción de Piemonte y Caballero Vidal, la de $41)
Y estos dos que son como fetiches, he leído todos los relatos pero quiero estos libros, como chiches de lujo: RELATOS COMPLETOS, Franz Kafka (Editorial Losada $54) CUENTOS COMPLETOS tomo 1 y tomo 2, de Edgar Allan Poe, traducidos por Julio Cortázar.
…no busquen en Yenny que tiene poco y nada, la librería Técnica de Rivadavia y San Martín tiene casi todo y el Centro Internacional del Libro de Lavalle pasando San Martín también, Algo hay en San Martín y Alem (no se como se llama esa librería); esto en Mendoza, en otros lados se lee más.
Aprovecho para avisar que, tras varios meses sin celular, accedí, a pedido de terceros, a portar uno de esos aparatitos que cumplen la doble misión de habilitar a la gente a ubicarnos y a las empresas de comunicación a robarnos. El número, mientras se prolongue mi permanencia inútil en esta provincia, es 0261-156500482 o, en formato de SMS 2616500482
Bueno, me tomo vacaciones de blog hasta el 22/02, día de mi cumpleaños, de mi sobrino Facundo y del gran Arthur Schopenhauer.
Del terremoto de 1985 tengo un recuerdo vago, volátil, de miedo, oscuridad, gritos en la calle y ruido de tejas y vidrios. Pero si algo hay que quedó definitivamente ligado en mi memoria a ese espasmódico fenómeno, es sin duda el olor a espiral. Es inevitable, cada vez que huelo el humito de inconfudible aroma, acuden a mi memoria las imágenes del terremoto del 85′.
Es que en esa época (e intuyo que desde mucho antes), ese olor ceniciento bastaba para ahuyentar a los mosquitos. Eran otros tiempos en la escala evolutiva de los dípteros, es evidente. En estos 23 años que han pasado desde aquel día, los humanos hemos ido perdiendo terreno en la eterna batalla estival que recrudece cada año. De los espirales pasamos a las tabletas, éstas a su vez han ido evolucionando, pero no con la suficiente velocidad como para emparejar el desarrollo de los anticuerpos que experimentan estos infames insectos generación tras generación. Entonces apelamos a los repelentes, especies de insecticidas que se untan en la piel, pero también allí la naturaleza nos ha superado, hace un tiempo que ni las más novedosas fórmulas de Off o Fuyi logran mantener lejos a los mosquitos.
Hay, claro está, alternativas más heterodoxas: dispositivos ultrasonido, aparatos de aire acondicionado, y curiosos inventos caseros, que no hacen más que confirmar que la ciencia no está a la altura de las circunstancias.
Hay que admirar la capacidad evolutiva de los mosquitos, hay que rendirse ante las evidencias, nos han superado, evolucionan no solo más que el ser humano, si no también más que el desarrollo de la ciencia; han ganado con ello el derecho a someternos, verano tras verano, noche tras noche, a las crueles torturas de sus picaduras y zumbidos. No me extrañaría que a este ritmo, junto con las cucarachas, logren en unos siglos el dominio total del mundo.
Nada ha pasado, nada novedoso, nada de lo que valga la pena dejar huella en la red. Un poco el calor, otro poco el hastío de la repetición han aniquilado cualquier interés por lo que parece estar ocurriendo. Ni la crisis energética, ni el intento ridículo de la presidentae por justificar el papelón de su marido en Colombia, ni las necias incursiones en la nada del Gobierno Nacional, ni la “delaruez” del Gobernador mendocino despiertan en mi ni el más mínimo atisbo de indignación o júbilo. Evanescencia característica de enero, mes fantasma en el que la realidad se vuelve etérea.