Tiene Razón nonimo, que Ortega vaya a jugar a “La Lepra” de Mendoza, con los millones de litros de vino que se producen allí por año, promueve, al menos entre quienes no somos hinchas de River, la tentación de caer en el chiste fácil, o de apelar al golpe bajo.
Ortega Leproso
Es necesario
