 16 de agosto de 2010 Es lunes, pero parece domingo. Termina el fin de semana largo y otra vez tengo la sensación de haberlo desaprovechado. Una especie de angustia que me inquieta desde hace un par de años, pensamientos incontrolables que florecen desde el inconsciente casi todos los domingos a la noche, los últimos días de vacaciones o cada vez
 13 de junio de 2008 Desde la penumbra de una cálida habitación enclavada en los confines del conurbano bonaerense vuelvo, como si el tiempo y el destino no hubiesen movido sus fichas, a sentarme un rato a prestarle atención al blog. Es un objetivo postergado, primero por la falta de computadora, después por la incomodidad que implican los cybers, más
 12 de febrero de 2008 Del terremoto de 1985 tengo un recuerdo vago, volátil, de miedo, oscuridad, gritos en la calle y ruido de tejas y vidrios. Pero si algo hay que quedó definitivamente ligado en mi memoria a ese espasmódico fenómeno, es sin duda el olor a espiral. Es inevitable, cada vez que huelo el humito de inconfudible aroma,
 23 de abril de 2007 Me molesta viajar en ascensor con gente desconocida, es algún tipo de manía o fobia, me molesta mucho, no se porqué, cuando voy a subir a un ascensor y veo que atrás viene alguien, que es un potencial compañero de mini-viaje, me apuro, y me hago el que no me di cuenta que viene para
 21 de marzo de 2007 Hace un rato, mientras me afeitaba, me corté, algo que suele sucederme a mi y a muchos otros hombres, mientras seguía rasurando el palmbre facial y veía como la sangre del corte se mezclaba impunemente con la espuma de afeitar puteaba en japonés, porque “no hay nada peor que cortarse afeitandose” me dije, pero pensandolo
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