Por un lado volvieron los “talibanes de la cultura“, como leí que los rotulaban por ahí, sin mordazas, agudos, sin miedo a pensar, un bálsamo entre tanta simulación cultural de “genética argentina” y “adn nacional“, volvió a sus viejos dominios NACION APACHE.
La otra es nuevita, pujante, fresquita y distinta, sobre
