Al acercarse mi cumpleaños, todos los años tengo el mismo problema: mis seres queridos empiezan a preguntarme “¿qué querés que te regale?“. Particularmente, y al margen de cualquier tradición, no creo haber hecho nada para merecer regalos, el simple hecho de haber nacido no me confiere ese privilegio, en primer lugar porque mi nacimiento no
