Desafiar límites, cánones sociales, replantear verdades comúnmente aceptadas, vulnerar las leyes de la civilización, rebelarse a los designios del “debiera ser”… Condición sine qua non de la creatividad: trans-gre-dir; funciona así y, ojo, no solamente en el arte, en los negocios (Steve Jobs, Google), en la ciencia (Einstein, Edwards Wilson), en política (Gandhi)….etc.
Claro, debe haber un objetivo, una meta a la que dirigirse, un detonante para esa rebelión, se debe buscar decir, hacer, producir algo, tener aunque más no sea, una vaga idea del destino al que se puede llegar.
Si no es en vano, transgredir por el sólo hecho de hacerlo no es ser creativo, es ser un cretino; rebelarse porque sí, posar de transgresor sólo para parecer excéntrico, es casi una frivolidad. Sospecho, Cristina, que en política (y más si se preside dudosamente un país endeble), cuando no se sabe bien que hacer es mejor escuchar a los demás, rodearse de gente talentosa y evitar jugar al alquimista. ¿Y si revisa las concesiones ferroviarias en lugar de boludear con un tren bala para ricos? ¿y si busca aumentar la capacidad de generación eléctrica en lugar de endosarnos crepúsculos a las 10 de la noche?
PD: Ignoremos por ahora la crisis del norte, cuyos remezones no se sentirán hasta mayo, pero compren casas, autos, euros….lo que sea, pero nada de bancos, después no digan que no les avisé.
Falta de inspiración? la creatividad y la imaginación se estimulan, existen muchas técnicas para esto (pensamiento lateral por ejemplo). Backspace es una serie de cortometrajes diseñados por Stephen Watkins para provocar la imaginación. Float es el primer episodio de este proyecto experimental vale la pena verlo:
Aquí está el segundo episodio de la serie, el tercero está en preparación.
Hace alrededor de un año y medio discutía con dos amigos (socios entre sí), uno diseñador gráfico y el otro programador, juntos diseñan aplicaciones para empresas con soporte web. La discusión giraba en torno a la creatividad, el diseñador quería imponer la idea de que él era el creativo por el simple hecho de dedicarse a la estética, lo que le confería credenciales creativas; mientras que el programador, basánadose en la semántica de la palabra, decía que esa función era la de él porque en realidad el era el que creaba las aplicaciones, mientras el diseñador las maquillaba. Más allá de mi opinión particular sobre esa discusión, el tema de la creatividad como concepto me interesa mucho desde ese día.
Hasta no hace mucho tiempo se consideraba a la creatividad como un don o capacidad exclusiva de cierto tipo de artistas, por suerte vino De Bono a poner orden con gran parte de su trabajo, en especial con “El pensamiento Lateral“.
La creatividad no es un don natural con el cual algunos individuos nacen y otros no, por el contrario, es una elección, un camino que se recorre, un músculo que se entrena, no hay mística detrás de la creatividad como pretenden muchos que se consideran “artistas creativos” dotados de un don divino, por el contrario, es una habilidad que se entrena mediante técnicas comprobadas y que, por suerte, todos tenemos la capacidad de desarrollar.
A pesar de ésto, hay quienes se niegan a aceptar que la creatividad no es un patrimonio reservado a artistas plásticos, diseñadores y publicistas, por el contrario hay ejemplos en todas las épocas de personas creativas en todos los campos del conocimientos. Pero este rígido concepto, se debe fundamentalmente a una confusión: Se confunde el dominio de ciertas técnicas con creatividad propiamente dicha. Tenemos el ejemplo de Google o de Microsoft, en donde la creatividad de sus mentores se revela no en los diseños estéticos ni en las publicidades, si no en las aplicaciones y en los modelos de negocios innovadores.
¿Que tiene de creativo combinar técnicas de armonía de colores con Photoshop en base a un esquema? Lo creativo es idear, romper moldes y modelos, es mucho más creativo acaso Einstein que a partir de la reestructuración de modelos y la revisión de ciertos supuestos (esto propone De Bono) revolucionó un área del conocimiento hasta hace poco considerada no apta para la creatividad. La creatividad consiste en crear (como decía mi amigo programador) algo nuevo y útil.
Con esto no quiero irme al otro extremo y decir que los creativos no son los diseñadores, artistas, publicistas y otros ligados a la estética (en sentido amplio) y la comunicación. Por el contrario, afirmo que absolutamente todos podemos ser creativos, basta con elegirlo y desarrollar esa habilidad con esfuerzo como quien desarrolla su capacidad aeróbica en base al entrenamiento físico. Puede haber matemáticos, hombres de negocios, programadores informáticos mucho mas creativos que algunos individuos que dominan técnicas de, por ejemplo, retoque fotográfico. Dominar una técnicas no tiene nada que ver con la creatividad, se puede ser un pésimo dibujante y un gran creativo (como dibujará Michael Dell?).
En el caso de mis amigos (a quienes agradezco por haber despertado el interés por éste tema que me llevó a leer libros excelentes) creo que ambos eran los creativos, ya que entre los dos idearon ese negocio, uno reestructuraba algunos algoritmos para optimizar el rendimiento de procesadores y el otro CREABA las interfaces de las aplicaciones, ambos dominaban a la perfección sus técnicas y a la vez se permitían desafiar modelos de pensamiento, por eso hicieron algo distinto, porque eran creativos.
Moraleja La creatividad no viene dada por el dominio determinadas técnicas gráficas, estéticas o de comunicación si no por la capacidad de generar e implementar ideas nuevas, originales y útiles. Todos podemos desarrollar ésta capacidad.