No se si casualmente, o como parte de una embestida fugaz de Vila contra laLegislatura, quizá en función de la falta de colaboración en alguno de sus oscuros negocios, coinciden en la edición dominical de Diario Uno varias notas sobre prácticas irregulares de los mediocres y anodinos legisladores provinciales:
- Se da a conocer un estudio de la ONG Favim en el que se demuestra lo que ya todos sabemos, los legisladores cobran bien pero no laburan, ni laburaron nunca, ni laburarán.
- En una editorial muy interesante de Manuel Paz, se hace un raconto: una diputada que se hizo pasar como licenciada al mejor esilo Telerman, otro que se la pasa viajando sin aparentes motivos oficiales, pero financiado por la Provincia y el resto que no ejerce la función de contralor ni se interesa demasiado por los asuntos por los cuales se les paga.
- Además se hace una radiografía indignante de Leticia Mayorga, que es precisamente la que se hace pasar por Licenciada y que además, según consta en investigaciones periodisticas anteriores, ha nombrado básicamente a toda su familia en cargos públicos rentados.
En medio de otra ola de delitos, de crisis energética, de la creciente inflación, de la falta de inversión pública, de la calamitosa administración de Kobos y de la decadencia generalizada de una provincia que supo ser la más limpia del país, los políticos de oficialismo y oposición se dedican a disfrutar de la buena vida que les confiere ser mantenidos VIP de toda la sociedad civil.
Pero más me llamó la atención los progresivos cambios de look de la diputada Mayorga:

…otra que Kristina.
Tags: Corrupción, Diario Uno, Diputada, Legislatura Mendocina, Leticia Mayorga, Mendoza


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