Antes de venir a Buenos Aires me enteré de la presentación del libro de LucConsideraciones acerca de Tutiplenes y otros frutos de mar“, editado por Aurelia Rivera Libros. Como yo, varios mendocinos lamentamos que la edición no llegase a esas tierras. Las circunstancias me trajeron aquí y una de las primeras cosas que hice fue hacerme una escapada y buscarlo.

Al pensar en alguna definición sintética para “Consideraciones acerca de Tutiplenes y otros frutos de mar” no se puede dejar de considerar la de Gustavo Nielsen, es una muy buena metáfora: si la literatura es una fiesta, los tutiplenes son el cotillón, el color, la diversión. También se podría hacer un comentario al estilo de Guillermo Piro en prólogo (o antepropósito) del volúmen, utilizando el mismo registro de narración, el mismo tono del libro, pero temo que para eso me falta talento, además, al igual que con la metáfora de la literatura como fiesta, ese recurso ya fue utilizado.

No me queda otro camino, dadas las circunstancias, que hacer mi propio comentario, no sin antes dejar asentado, que no fui, soy, ni seré crítico literario, solamente me gusta mucho leer, y trato hace años de escribir alguna página válida sin éxito por ahora.

Tutiplenes

Quien, apasionado por los libros haya ido con la literatura más allá del rol pasivo de ávido lector sabe de las dificultades que presenta esta rama del arte, al contrario de lo que a veces parece, hacer literatura no es fácil, el proceso de creación demanda un esfuerzo considerable, una voluntad férrea y sobre todo mucho papel. También es muy dificil hacer humor, y me refiero al humor en serio, al de verdad, no al chiste fácil, a la humorada tosca y forzada, a burlarse del otro. Y más difícil aún es el humor en esta época en la cual todos se empeñan en ser graciosos, los recursos habituales del humor se agotan cada vez más rápido, la ironía atrasa, nada puede sorprender demasiado y las tortas en la cara no hacen reír a nadie. Dadas estas dificultades, ”Consideraciones acerca de Tutiplenes y otros frutos de mar” es un feliz hallazgo, porque supera con creces las expectativas, tanto literarias (al menos mis expectativas literarias) como humorísticas. Como dije no soy crítico literario, poco puedo decir de la literatura pura (y perdón por la rima), sobre la técnica, sólo demando de una obra que esté asentada en un lenguaje lo suficientemente amplio como para reconocer un estilo y lo suficientemente simple como para que las palabras sólo sean un escalón hacia lo verdaderamente importante (la narración, los universos a los que el autor me invita, los paisajes, las situaciones, la perplejidad….), un simple puente intermedio, pero, repito, un puente estéticamente logrado, trabajado, bello; y el libro ofrece eso de punta a punta, desde el diseño de tapa, que brilla por su originalidad, hasta la última palabra utilizada; es un viaje suave, cómodo, que se goza y que además permite disfrutar la esencia misma de los textos. En ese sentido la obra cumple ampliamente y en todo momento mis expectativas. Lo otro es el contenido, la esencia, el corazón mismo y objeto de la obra. Es difícil pensar en libros que me hayan hecho reír, un simple repaso me obliga a mencionar a los cuentos de Woody Allen, los de Dolina, algunos de Fontanarrosa, los cronopios y famas de Cortázar y, a veces, el barroco exagerado de Bustos Domeq. Seguramente un análisis comparativo profundo de estos textos nos llevaría a encontrar un común denominador, lejos estoy yo de poder llevar a cabo dicho análisis, pero intuitivamente puedo decir que hay por lo menos dos factores en el que todos coinciden: la sorpresa y el absurdo (que adopta distintas formas, pero no deja de ser tal). Lo original de cada texto, de cada autor, de cada obra, es la forma en que se llega a sorprender. De estos Tutiplenes, que sin lugar a dudas logran con creces ese cometido final que es la sonrisa, la carcajada, la sorpresa, me llamó la atención el uso de la digresión como recurso para sorprender, para hacer reír para llevarme (a mí, lector) desde un punto de partida x, a uno inimaginable, que por inimaginable sorprende y que por el recorrido que propone divierte. Ejemplo: Partir de He-Man, pasar por Mr. Músculo, para que el perro se termine comiendo a un muñequito. Por otro lado hay textos  que, sin perder ese hilo de digresión irónica y aparentemente absurda, se ríen de realidades cotidianas, sobre cosas que de alguna manera nos viven pasando a todos y ¿qué mejor que vernos reflejados en una situación absurda para reírnos?, ¿que más queremos que reírnos de nosotros mismos, aunque sea un ratito? ¿De que sirve reirnos de los demás? Esa propuesta no sería original.

En fin, todo para justificar el concepto: el libro es excelente, cumplió mis expectativas ampliamente (Es inevitable formar expectativas sobre un libro que escribe alguien cuyo blog vengo leyendo hace bastante). Tiene mucho de lo que algunos críticos literarios actualmente valoran, digresión, estilo, fragmentación y un plus, el humor a veces absurdo, a veces irónico. Supongo que hay mas cosas en el libro, intuí un hilo invisible, una esencia que no he podido rescatar, sobre todo en los juegos descabellados que se proponen y en una que otra de las historias que rozan al amor, pero voy a insistir.

En fin, me extendí demasiado creo, pero redondeando: “Consideraciones acerca de Tutiplenes y otros frutos de mar” es uno de los libros que a mi me gusta tener en la biblioteca, para hojear al azar cada tanto, para llevar en los viajes urbanos, para tenerlos en el bolsillo a mano en las tenebrosas salas de espera odontológicas, para leer en voz alta con amigos algún pasaje (en adelante Tutiplen) o  para matizar en una tarde de verano en la pileta, es un libro que permite relecturas, me encantó, me hizo reír y me dejó un gusto dulzón en el paladar literario. Ya que Nielsen utilizó la metáfora de la fiesta, voy a utilizar la gastronómica: “Es un libro del que uno se hace habitué, un libro en el que se come muy bien“. Recomiendo conseguirlo, antes de que se agote.

Pequeña Referencia:

Título: Consideraciones acerca de Tutiplenes y otros frutos de mar
Autora: Rosana Gutiérrez (Luc)
Editorial Aurelia Rivera Libros
Se consigue en Librerías Galerna
ISBN: 978-987-1294-19-0
Precio Aproximado: $35.
Pedidos: rosi.gutierrez@gmail.com
Más información…

Tags: , , , , , ,

4 Respuestas a “Tutiplenes”
  1. ¡Qué bueno! Miles de gracias, che.

    Tenés que leer: Leo Masliah - Wilcock - Antonio Orejudo
    Base fundamental en la formación de risas.

    Besos grandes.

  2. Buen dato, gracias.
    Con La conjura de los necios me maté de risa, también me han hecho reír varios de Fontanarrosa
    y de Osvaldo Soriano (como Triste, solitario y final y A sus pies rendido un león).

  3. Correción, es A sus plantas rendido un león.

  4. Tengo la sensación que la tapa es una de las obras de Pablo Bernasconi. Voy a tener en cuenta a los Tutiplenes cuando pase por mi librería amiga.